El acuerdo busca reforzar la coordinación entre municipios, SERVIU y equipos territoriales para apoyar el trabajo en comunas con presencia de campamentos y asentamientos precarios.
La Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y el Servicio de Vivienda y Urbanismo de la Región Metropolitana (SERVIU RM) suscribieron un convenio de colaboración orientado a fortalecer la coordinación interinstitucional y territorial, en el marco del Programa de Asentamientos Precarios del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
El presidente de la ACHM y alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, destacó que el acuerdo permitirá avanzar de manera más concreta junto a los municipios. “Este convenio con SERVIU nos permite trabajar con nuestros asociados sobre las realidades que vive cada municipalidad y avanzar en soluciones concretas para los asentamientos precarios. También permitirá hacer más rápida la planificación y acompañar de manera práctica a los alcaldes y sus equipos”, señaló.
En la misma línea, el director regional del SERVIU Metropolitano, Roberto Acosta, valoró el inicio de un trabajo coordinado entre el Gobierno central y los gobiernos locales. “Este es un puntapié inicial que nos permitirá estar más coordinados y trabajar en equipo. Como SERVIU pondremos a disposición nuestra capacidad técnica, presupuestaria y el conocimiento del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, complementando el trabajo de los municipios en sus territorios”, afirmó.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Vivienda de la ACHM y alcalde de Padre Hurtado, Felipe Muñoz, relevó la posibilidad de proyectar esta experiencia hacia otras regiones del país. “La firma de este convenio es muy importante para avanzar en el trabajo que se requiere en materia de asentamientos precarios. Como Asociación queremos llevar esta experiencia al resto del país, junto a los SERVIU regionales y al Ministerio de Vivienda”, sostuvo.
El convenio considera el intercambio de experiencias e información territorial, jornadas técnicas y capacitaciones para equipos municipales, además de la difusión de instrumentos y orientaciones para apoyar procesos de planificación, relocalización y atención de familias.
La iniciativa tendrá una vigencia de un año, con posibilidad de renovación, y permitirá seguir fortaleciendo la articulación entre las instituciones para enfrentar de manera integral los desafíos habitacionales presentes en los distintos territorios.


